Los constantes cambios de humor y la rebeldía propia de la adolescencia, hace que para nuestros jóvenes sea más difícil ajustarse a las normas de la nueva normalidad.
Sin presupuesto para el funcionamiento ordinario y en medio de fuertes carencias en servicios básicos, los retos de la virtualidad complican el panorama.
Tres especialistas fallecieron y unos 60 médicos, enfermeros y trabajadores están en aislamiento domiciliario por sintomatologías asociadas al coronavirus.