En la historia de los cuatro ascensos del Cúcuta Deportivo (1996, 2005, 2015 y 2018) existió uno en el que rojinegro arrasó con todos los equipos y se le vio muy superior para la categoría en la que se encontraba.
Si bien el más emotivo fue el de 2005 tras nueve campañas en segunda, en 2018, a pesar de los horrendos formatos de la Dimayor para organizar el sistema de ascenso, el Cúcuta se mostró, desde principio de año, como un equipo que tenía garantizado su regreso a primera al descender en 2015.
Con un saldo de 27 triunfos, 9 empates y tan solo 2 derrotas, el equipo de Lucas Pusineri fue campeón al derrotar en la final a Unión Magdalena, elenco que en aquella temporada también ascendió.