Muchos niños de Norte de Santander dependen de los programas de alimentación escolar para obtener sus desayunos y almuerzos, los cuales motivan a los padres de familia a mantener a sus hijos en la escuela y brindan a los alumnos los nutrientes necesarios para estar sanos y poder desarrollar una jornada escolar de acuerdo con sus niveles académicos.
Sin embargo, no existe una cultura relacionada con la nutrición y los buenos hábitos de comida en los estudiantes, situación que se vio reflejada en la última Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin 2015) donde se evidencia que en Colombia el porcentaje de sobrepeso en menores de 5 años supera el promedio mundial.