Las residencias en Cúcuta no refieren a las viviendas de las familias de la frontera, sino aquellos ‘nidos’ para citas de amor de quienes prefieren lugares clandestinos para consumar sus pasiones aún con el riesgo de ser descubiertos, porque en muchos casos esas relaciones están adobadas con la pimienta de la infidelidad.
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En esta ciudad varios sitios para encuentros furtivos llegaron a ser muy populares en décadas pasadas, cuando aún no se habían hecho populares los moteles, que surgieron en la periferia, más cómodos, modernos, íntimos y que les permiten a las parejas mayor maniobra al escabullirse en busca del deseo, aunque solo sea para un rato de sexo y desenfreno.