Los pasos fronterizos entre Colombia y Venezuela comenzaron a abrirse desde finales de octubre y con ellos se intensificó la llegada masiva de compradores venezolanos, que ven en el mercado cucuteño una opción para adquirir a mejores precios algunos productos que escasean en su país.
En esa línea, las casas de cambio han sido tradicionalmente el puente para que al momento de llegar al país la moneda que traen, que desde hace varios meses ha sido el dólar, se pueda convertir a pesos colombianos para poder adquirir los servicios en el área metropolitana.
En diálogo con Carlos Luna, presidente de la Asociación de Cambios (Asocambios) en Norte de Santander, el dirigente sostiene que, ante la llegada de venezolanos, Cúcuta tiene una gran oportunidad de responder con la oferta de productos que tiene la región y el país.