A pocos días de haber finalizado el año escolar, hay un desafío que tienen los estudiantes, personal docente, administrativos e, incluso, entidades como la Secretaría de Educación Municipal y Departamental: disminuir los índices de reprobación, deserción y abandono escolar, teniendo en cuenta que durante estos últimos años hay un aumento constante en torno a estos aspectos.
Lo anterior ha sido motivo de alarma para los organismos educativos del territorio nortesantandereano, pues según Anibal Pallares, líder de evaluación educativa de la Secretaria de Educación municipal, la tasa de deserción en 2023 fue de 5 por ciento, y la de reprobación del año, un 9 por ciento.
Pallares explicó que además hubo un aumento de 3 puntos con relación a los índices de reprobación del 2022, que fue de 6 por ciento, y, por el contrario, el año pasado la tasa de aprobación del año bajó a 86 por ciento.