Llueva, truene o relampaguee, la Plaza de Mercado Libre de Cúcuta abre sus puertas al público, sin ninguna excepción, salvo si es Viernes y Sábado santos, el 25 de diciembre o el primero de enero, de resto, muy a las cuatro de la mañana se levanta la carpa en cualquiera de los siete sectores a donde ha llegado desde hace 64 años.
Son 130 vendedores de productos del campo los que se ponen el delantal para atender a un público cada vez más exigente. Algunos, como don Carlos Eladio Cáceres Ramírez y Alberto Rincón Pacheco, con 45 y 42 años, respectivamente, de manera ininterrumpida nunca han dejado de atender a su clientela en el Mercado Libre.
El primero vende carne de cerdo, o cochino, como él le dice, y el segundo, queso, bocadillos y dulces que adquiere en las queseras de los pueblos cercanos a Cúcuta.