Los vecinos más antiguos de La Victoria, un barrio de la Comuna 8 de Cúcuta, aún recuerdan con alegría los primeros días en que vivieron en su propia casa gracias a una donación que en 1954 hizo el Concejo de Cúcuta a algunos empleados públicos de bajos recursos.
La corporación entregó unos lotes a funcionarios para que construyeran sus viviendas en la ciudadela de Juan Atalaya. Fue un premio para aquellas personas que siempre se destacaron por su excelente desempeño laboral y compañerismo.
Poco a poco cada familia juntó sus ahorros y montó los cimientos de las viviendas, además de pedirle a la Alcaldía de Cúcuta y empresas encargadas de aquel entonces que les colaboraran con el alcantarillado, acueducto, electricidad, iluminación, entre otros servicios necesarios para vivir dignamente.