Después del terremoto que destruyó a Cúcuta en 1875, la capital nortesantandereana no ha experimentado grandes cambios urbanísticos en su zona central que abarca toda la comuna 1.
Las calles y las avenidas trazadas por el ingeniero venezolano Francisco de Paula Andrade Troconis en esa estratégica zona de la ciudad, han permanecido durante 149 años casi que intactas, congeladas en el tiempo, y hoy muestran un rostro feo, que desdice del empuje y talante una capital de frontera.
Expertos urbanistas como David Bonells, exgerente de Cenabastos, y el constructor Andrés Ramírez, presidente de la junta directiva de Camacol Cúcuta y Nororiente ya empezaron a hablar del cambio que se debe hacer en el polígono central de la ciudad, lo cual está, por fortuna, consagrado en el Plan de Ordenamiento Territorial y, lo mejor, hace parte de una propuesta que tiene el alcalde Jorge Acevedo y que ya empezó a dar sus primeros pasos: renovación urbana.