De la industria de los estudios webcam en Cúcuta parece que se hubiera dicho todo y todo no es suficiente. A la par de un oficio que se vende como un modelo de negocio rentable y en pleno desarrollo, también existen prácticas ilegales de explotación y violaciones de los derechos de mujeres que llegan al oficio en la búsqueda de un medio de supervivencia.
En la inmensa controversia tejida por el auge que han tenido los estudios webcam durante los últimos dos años, hay opiniones encontradas.
En un extremo, se encuentran los que aseguran que es un trabajo lícito, honesto y normal que ejercen a voluntad quienes deciden hacer de este un medio de empleo. En el otro, sus detractores, que al considerar-lo una forma explotación sexual de personas en situación vulnerable, lo atacan y condenan.