Un mensaje desde el altar con la promesa de abundancia económica escuchado en la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, ubicada en el barrio Trigal del Norte, de Cúcuta, se convirtió en el gancho que atrapó a varios de los creyentes, a mediados de mayo de 2021, en una red que finalizó, sin saberlo, en una estafa piramidal que dejó en quiebra y endeudados a más de 700 cucuteños.
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La predicación replicó en los amigos, familiares y conocidos de los asistentes, residenciados no solo en Trigal del Norte, sino de otros barrios como Niña Ceci, Las Américas, Panamericano, Aeropuerto, Cúcuta 75, Prados del Este, Los Almendros, Rafael Núñez, entre otros sectores, en donde le creyeron a Generación ZOE, una organización que nació en 2017 en Argentina, conformada por múltiples empresas fantasmas que se desplegaron por varios países, entre ellos Colombia, Venezuela, Paraguay y España.