Hace más de 60 años, las comunidades indígenas Kichwa e Inga salieron de sus territorios en el Ecuador y el Putumayo para llegar a Cúcuta, enfrentándose a un contexto desconocido y alejado de sus tradiciones.
Es por eso, que por varias décadas han trabajado para rescatar aquella cultura que con el paso del tiempo corren el riesgo de perder.
Entre esas tradiciones, se encuentra la medicina ancestral, una práctica en la que utilizan elementos brindados por la naturaleza para tratar enfermedades.