Los cerca de dos mil taxistas que pertenecen a tres asociaciones que prestan sus servicios en Cúcuta desde hace 35 años se enfrentan a un dilema bien particular con las autoridades.
Los carros de estos conductores tienen todos los papeles en regla, SOAT, certificación de gases y técnico-mecánica, tarjeta de operación, personería jurídica, certificación de la DIAN y de la Cámara de Comercio, sin embargo, son perseguidos porque según la autoridad de transporte metropolitana prestan un servicio público no autorizado.
A la fecha, según Vidal Pita, subdirector de transporte del Área Metropolitana, este año se han inmovilizado 120 carros entre particulares y taxis de las tres asociaciones que transportan pasajeros hacia Atalaya, La Libertad y la Ciudadela Aeropuerto.