Julián y Victoria (nombres cambiados) se enamoraron estudiando en el mismo salón de clases y al terminar el bachillerato decidieron irse a vivir juntos, unión de la que nació un niño que se convirtió en la razón de ser de esta pareja de cucuteños.
Sin poder iniciar una carrera universitaria al escoger ser padres a tan temprana edad, se vieron obligados a trabajar en lo que fuera, con una situación económica difícil por lo costoso y complicado de la crianza, sin embargo con esfuerzo han ido saliendo adelante y llevan ya cinco años.