A Deisy Karime García Gómez, una cucuteña auxiliar de enfermería, de 36 años, le cambió la vida en noviembre de 2016 por cuenta de un accidente de tránsito cuando iba de parrillera de una motocicleta. Todo ocurrió en inmediaciones de la glorieta de la Penitenciaria de Cúcuta, en el barrio El Salado.
“Estar viva es un milagro”. Y llora de felicidad al poder decirlo.
Eran las 11:30 de la mañana de ese domingo, 20 de noviembre. El conductor de un camión invadió el carril de la motocicleta en la que viajaba Deisy y su entonces compañero sentimental, ambos cayeron al pavimento y ella llevó la peor parte, él solo sufrió unos rasponazos.