La historia de Cúcuta es contada por sus estatuas, que son el testimonio perenne de sus tradiciones, de sus valores humanos y un saludo a las generaciones futuras.
"Las estatuas son lo que fuimos, somos nosotros, nuestra frente que miraba las olas, nuestra materia a veces interrumpida, a veces continuada en la piedra semejante a nosotros", nos dice Neruda.
La Opinión hizo un recorrido por aquellos altares de la patria donde están las estatuas de nuestros héroes y heroínas, que recuerdan sus victorias militares y los actos que los hicieron grandes en su decidida lucha por el derecho sagrado a la libertad.