El bordado se ha convertido en una novedosa alternativa para reconstruir la memoria a través de las narrativas textiles, una labor que la Fundación Moiras adelanta en Cúcuta y su área metropolitana.
De otro lado, la violencia en Colombia también ha dejado una brecha en la cultura y las expresiones artísticas, con el asesinato de quiénes por décadas se dedicaron a impulsar el arte en el país.
Es por eso, que la directora de Moiras, Andrea Quiñónez y el escritor Saúl Gómez Mantilla decidieron hacer una fusión entre el bordado y las letras para conmemorar los años de fallecimiento de quienes un día fueron gestores culturales, pero murieron a causa del conflicto armado.