El del carbón era el transporte que mayor cantidad de carga movía en toda Venezuela. Tres mil camiones hacían viajes continuos en un imparable transitar desde las minas en Norte de Santander, pasando por los puentes de Ureña y Boca de Grita, hasta llegar a los puertos de La Ceiba (a 320 kms) y el Lago de Maracaibo (a 430 kms), en el estado Zulia.
Transportadores de Táchira, Zulia, Mérida, Barinas, Lara y Trujillo sumaban sus esfuerzos en esta incesante actividad, mediante la cual 120.000 toneladas de carbón salían cada mes desde las entrañas de la tierra nortesantandereana, rumbo a alta mar, y de allí a los más diversos destinos en todo el mundo.
La persistencia en el cierre de fronteras entre Táchira y Norte de Santander desvió el eje de la dinámica carbonífera hacia los pasos fronterizos de Zulia, donde pese a la pandemia que azota al mundo desde el 2020, comienzan a dinamizarse las rutas carboníferas.