Cúcuta es una ciudad que vive del día a día. Son miles de familias que buscan el sustento para satisfacer sus necesidades básicas en las calles de la ciudad.
Sin embargo, estas personas no son las únicas a las que se les considera informales, pues existen ciento de empresas que no están legalmente constituidas y a diario cumplen con sus funciones laborales, evadiendo las obligaciones tributarias y poniendo en riesgo la vida de sus trabajadores.
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