Julián quien apenas tiene tres años, espera para Navidad un camión grande, con colores azul, rojo, verde y el tanque de la gasolina negro, según le ha pedido a la abuela, quien se encarga de su manutención y cuidado.
Julián anhela la llegada del niño Dios cargado de regalos, en su caso el ansiado camión, que incorporará a la flota de destartalados carros que posee, muchos de ellos que son latas amarradas con cabuyas, los que usa para cargar piedras y arena, en su mundo de juego, todas las tardes frente a su humilde vivienda.
Los niños de Cúcuta, al igual que Julián, esperan un juguete para la medianoche del 24 de diciembre, además de las muchas otras cosas que les puedan regalar para esa fecha, un juguete sin el cual la Navidad no será tan divertida.