La organización Transparencia Venezuela, en su más reciente informe acerca del desarrollo y estructura de las economías ilícitas que operan en ese país durante las dos últimas décadas, describe cómo la ausencia de un sistema de justicia imparcial y transparente ha permitido que los ciudadanos hayan quedado al desamparo.
Sostiene la investigación que como resultado de círculo causal entre corrupción sistémica y redes criminales complejas, Venezuela ha sido escenario de una permanente destrucción institucional, con un sistema de justicia que, “por omisión no garantiza el estado de Derecho, no lleva a cabo procesos imparciales y transparentes”.
Por acción, la situación no ofrece un mayor amparo, pues el informe sostiene que en ese país hay instituciones parcializadas que obedecen a poderes económicos y políticos, lo que habría desatado la crisis que impide a la mayor parte de la ciudadanía acceder a recursos básicos para ejercer sus derechos.