La investigación sobre el asesinato del sacerdote Ramón Arturo Montejo Peinado, ocurrido hace dos días en Ocaña, dio un giro de 180 grados, puesto que las autoridades pudieron establecer que el crimen no fue por un atraco sino que sería producto de una venganza.
La Policía de Norte de Santander capturó a los dos presuntos responsables: José Antony Montilla Jovito, de 29 años, y Misael Rodolfo Valdez Pedrosa, de 21.