*Carlos Álvarez observa detenidamente su carro después de sufrir un accidente de tránsito, en el que por poco pierde la vida. Está agradecido con Dios por darle una nueva oportunidad para vivir, pero el suceso también le generó la conciencia de tener los elementos necesarios para garantizar su seguridad en el vehículo.
Si quieres tener acceso ilimitado a toda la información de La Opinión, apóyanos haciendo clic aquí: https://bit.ly/_Suscríbete_Aquí
Una distracción de algunos segundos mientras conducía, ocasionó un fuerte impacto con otro vehículo, que lo estremeció hasta dejarlo inconsciente por unos minutos.
Sin embargo, Álvarez está convencido de que haber tenido el airbag en el volante le salvó la vida, al igual que llevar puesto el cinturón de seguridad.