El lazo de amistad y compañerismo que tenían los intendentes David Reyes Jiménez y Willian Fernando Bareño Ardila era tan fuerte, que cada vez que les preguntaban a uno y a otro que por qué no dejaban de arriesgar sus vidas con la desactivación de explosivos, respondían que ellos estaban unidos hasta la muerte.
Si quieres tener acceso ilimitado a toda la información de La Opinión, apóyanos haciendo clic aquí: http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion
“Acá nos retiramos o nos morimos los dos a la vez”, es la frase que muchos de sus compañeros y amigos hoy recuerdan de los dos suboficiales que les apasionaba trabajar con explosivos, pero que tristemente ayer fallecieron, cuando revisaban una maleta bomba.