Lo que comenzó como un día normal de trabajo para Wilmer Humberto Suárez Judex, ese viernes 5 de noviembre, terminó convirtiéndose en las últimas horas de su vida y en un infierno para su familia, la cual ahora llora la partida para siempre de este conductor de grúa que ese día atendió la llamada que lo llevó a la muerte.
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Suárez fue víctima del falso servicio, la modalidad de extorsión que consiste en que los delincuentes, casi siempre desde la cárcel, llaman a la víctima haciéndose pasar por un cliente para solicitarle el servicio laboral que prestan.
Estos criminales los hacen ir a zonas rurales, en donde no hay la señal telefónica, para que no se puedan comunicar ni con sus familiares ni con las autoridades. Ya cuando la víctima está en el sitio, el delincuente llama a los parientes o la empresa para indicarles que su familiar o empleado está secuestrado y les exige una alta suma de dinero por su liberación. Debido a las intimidaciones, algunos terminan cayendo en esta trampa.
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