La paz y la tranquilidad que alcanzó a tener el corregimiento Juan Frío, de Villa del Rosario, luego de la desmovilización de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), en diciembre de 2004, organización criminal que por muchos años mantuvo a esa población sumida entre el terror de sus acciones, se ha venido perdiendo desde hace más de cuatro años, cuando otros grupos armados ilegales han querido dominar esa zona fronteriza con Venezuela.
Primero fueron algunas bandas criminales y delincuenciales las que arribaron con la idea de controlar el pago por el paso de contrabando, drogas y migrantes, pero con los enfrentamientos entre ellas mismas, se fueron desterrando y los habitantes de este humilde lugar seguían luchando para salir adelante con la piscicultura y la agricultura.
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Pero hace más de dos años, cuando el Eln inició su expansión a lo largo y ancho de la frontera entre Norte de Santander y los estados Táchira y Zulia (Venezuela), Juan Frío fue uno de los principales objetivos que esa guerrilla se trazó para apoderarse especialmente de las trochas, aterrorizando a sus habitantes.
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