Luego de 25 días de la masacre de Miguel Ángel López, su esposa Zulay Durán Pacheco y su bebé de apenas unos meses de nacido, ocurrida en zona rural de Tibú, las autoridades lograron identificar a dos de los presuntos responsables del crimen que conmocionó a Norte de Santander.
El asesinato de esta familia no solo estremeció a la comunidad, sino que también se convirtió en el detonante del conflicto armado que se desató en el Catatumbo entre el Eln y la disidencia de las Farc, dejando más de un centenar de víctimas en las últimas semanas.