A pesar de que la esperanza de vida se ha visto incrementada en los últimos años, gracias a los avances de la medicina, lo cierto es que la longevidad depende en gran medida de dos grandes factores: la genética y el estilo de vida.
Los avances tecnológicos en el ámbito de la medicina han logrado encontrar muchos más tratamientos para las enfermedades, consiguiendo así retrasar el fallecimiento de la población a nivel global.
Aún así, nuestro estilo y calidad de vida, así como nuestra alimentación, contribuye en gran medida a nuestra longevidad, consiguiendo que algunas personas vivan más de 100 años, o incluso 116 años, como es el caso de Rosa Zoila Higuera Velandia.