Hace dos semanas ‘Loki’ encontró en la Fundación Manantial, la cual tiene un refugio animal cerca a la Cárcel de Cúcuta, unos ‘ángeles’ que le salvaron la vida. Hasta allí lo trasladaron integrantes de la Policía de Tránsito y Transporte, luego de ser atropellado por un conductor en la vía Cúcuta-Pamplona, cerca a El Diamante.
El responsable del hecho continuó su marcha como si nada, mientras el perro quedó tirado en el asfalto, aullando del dolor. Era muy inhumano no condolerse del estado en el que quedó.
“Se le abrió la cabeza en dos partes, literalmente. Fue un caso que nos conmovió, porque los ojitos se le desorbitaron. ¡Fue tremendo!”, describió Jairo Aguirre, director de Manantial, organización que le ha brindado toda la asistencia veterinaria y, por eso, “afortunadamente está fuera de peligro”.