Alejo María Buceta, un sacerdote que participó en la campaña libertadora apoyando a Simón Bolívar y sufriendo las consecuencias del yugo español, se convirtió en un legendario personaje de la hidalga Villa de Caro.
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El historiador Luis Eduardo Páez Courvel lo cita en la biblioteca de autores ocañeros como un insigne clérigo, hijo legítimo de Domingo Buceta y doña Juana Antonia González. Fue cura rector de Ocaña desde el 15 de julio de 1804 hasta su muerte, acaecida en Santa Marta el 8 de octubre de 1817, después de haber legalizado su destacamento en la capital samaria.