Culturalmente hablar de béisbol en Norte de Santander es remontarse a hace 123 años, cuando el deporte de la ‘pelota caliente llegó’ a la par del fútbol, en el año 1900, cuando arrancaba el Siglo XX.
Las dos disciplinas se jugaban en ese entonces en la cancha del barrio Carora, donde solían reunirse los cucuteños para las tardes deportivas, los fines de semana.
Pero para 1940, en el barrio Colpet, el béisbol que se había perdido, resurgió de entre las cenizas y tuvo su auge hasta finales de la década del 70, hasta que desapareció definitivamente.