La decisión de Klaus Faber Mogollón ,gerente de la Empresa de Servicios Públicos de Pamplona,de autorizar a municipios de Santander para que viertan los residuos sólidos en el relleno sanitario regional “La Cortada”, generó controversia entre la comunidad y autoridades ambientales.
La situación se presenta por el cierre en Bucaramanga del relleno El Carrasco, por lo que la empresa Empopamplona suscribió convenios con Tona, Suratá, California y Charta.
El municipio de Vetas efectúa la disposición final de las basuras en el vertedero de Pamplona desde hace varios años.