Sus manos tejen entre sí una red que le da cabida al cambio mediante la orientación de expertos. A todas las une la sed de aprender para enfrentarse a una realidad que afrontan, no solo ellas, sino miles de familias, en casa. Es decir, cómo atender a un familiar en situación de condición de discapacidad. No solo física sino también cognitiva.
Ellas han aprendido a manejar personas con discapacidad visual, físico motora, con síndrome de down y dificultades físicas, entre otras.
Le puede interesar: En Cácota le ponen alas al turismo