El evidente deterioro de la malla vial de Cúcuta y la falta de obras de gran envergadura en la ciudad, son algunos de los cuestionamientos con los que se despide el alcalde de Cúcuta, Jairo Tomás Yáñez Rodríguez, pues obras como los Corazones de Barrio, que se convirtieron en una bandera de la administración, no latieron como se esperaba.
En diálogo con La Opinión, el mandatario de los cucuteños explicó las razones por las cuales la recuperación de las calles no tuvo el impacto esperado y reconoce que los retrasos en las obras que se proyectaron para los cuatro años terminaron pasándole factura también a la imagen de su gobierno.