Llegar a la Alcaldía de Cúcuta ha sido el sueño de muchos en la ciudad. Para conseguirlo, hay quienes lo intentaron no solo una, sino dos, tres y hasta cuatro veces. Otros nunca fueron los favoritos, pero lograron romper los esquemas y se convirtieron en lo que popularmente se conoce como ‘el palo’ de las elecciones. Y hay también aquellos que, definitivamente, tuvieron toda la estructura para ocupar la silla más importante del Palacio Municipal y eso les funcionó muy bien.
Pero para muchos, esa gran ilusión con la que lograron alcanzar la meta se terminó transformando con los años en una gran decepción y en el motivo que los sacó del camino y les alteró los planes.
Por eso, más allá del recuerdo con el que se quedaron los cucuteños de ellos, por sus obras y sus ejecutorias, fueron los exmandatarios los que se llevaron la experiencia más amarga de su paso por la administración.