En los estudios forenses practicados a los tres cóndores que fueron hallados sin vida en zona rural del municipio Cerrito de Santander, detectaron la presencia de tóxicos relacionados con residuos de organofosforados, anticoagulantes y piretrinas.
Las aves insignia nacional, según el estudio efectuado en Medellín por la Unidad Forense Veterinaria (UFV) de la Corporación Universitaria Remington, ingirieron carroña impregnada con plaguicidas que utilizan los agricultores para proteger cultivos de los insectos.
Los tres animales, dos adultos (macho y hembra) y un juvenil macho, fueron encontrados el 30 de mayo por moradores de las veredas Platera, quebrada Susalí y en Tinagá, sector de Siote, jurisdicción de Cerrito.