El corregimiento La Victoria de Sardinata, a 11 kilómetros y 20 minutos de distancia del casco urbano del municipio, le hace honor a su nombre, porque después de tantos años sobrellevando las secuelas del conflicto armado, al café le están dando el triunfo ante la guerra.
Desde Cúcuta, ir a ese pequeño centro poblado se toma casi dos horas. Está a 1.506 metros de altura y lo conforman 17 veredas. Ese clima frío lo hace propicio para el café y es por eso que los campesinos le están apostando al grano para cambiarle la cara a su pueblo, en donde el cultivo ilícito de la coca tomó fuerza por la violencia.
Hasta La Victoria llegó La Opinión, en donde recorrió las instalaciones de la abandonada subestación de la Policía Nacionalque se convirtieron en parte de la nueva historia que escriben los campesinos.