Una de las cosas más dolorosas de la vida es la muerte de un hijo y si es durante un episodio violento ese dolor se vuelve como un cáncer que carcome por dentro, cuerpo y alma.
Además si su asesinato “fue una equivocación” como lo manifestaron sus verdugos, ya no quedan fuerzas para vivir ¿Cómo vive un corazón cuando han derramado sobre él tanto dolor?
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