Con 85 años de edad, doña Aura María Galvis de Conde no se negó para competir en la quinta edición del Torneo Departamental de Tejo que se realizó el pasado fin de semana en Chinácota, el reto lo cumplió en memoria de su esposo, José del Carmen Conde Durán, quien murió por un golpe con un tejo.
Con una vista lúcida, una concentración al 100%, doña Aura María compitió con el club Real Chinácota en el Torneo C, donde reventó un par de mechas y un bocín que a su criterio fue legal, pero fue negado por el juzgamiento de la competición que reunió a 28 equipos.
“A mi esposo toda la vida le gustó el tejo, él era militar y sabía todo sobre este deporte. En ese entonces jugarlo era muy difícil para las mujeres, pues la sociedad machista no lo permitía, pero tras el fallecimiento de él y la insistencia de mis hijos, que también lo juegan, decidí jugarlo y me enamoró”, sostiene.