La presión arterial está subiendo a una velocidad que asusta en Cúcuta y Norte de Santander. Y no hay que ir muy lejos para darse cuenta de que esta enfermedad, también conocida como el asesino silencioso, está atacando fuertemente la salud de adultos mayores y jóvenes, como pocas veces se había visto.
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La estadística no miente. Entre 2016 y 2020 los casos, según el Instituto Departamental de Salud muestran un incremento vertiginoso que va de un 4,64 a un 7,85 por ciento. La cifra puede ser mayor, dicen los expertos, dado que un 42 por ciento de las personas que padece la enfermedad no sabe que la tiene.