En las plazas céntricas de cada ciudad y pueblo es común toparse con una bonita fuente rodeada de muchas palomas que, en cierta medida, se han convertido en un atractivo turístico.
En la Perla del Norte gran parte de los cucuteños suelen tener una fotografía en el icónico parque Santander junto a estas aves, que por mucho tiempo han sido parte del entorno. No solo cuenta el hecho de fotografiarse sino de darles alimento y jugar con ellas.
Sin embargo, con el paso del tiempo, se empezó a rumorar que las palomas transmiten infinidad de enfermedades, llegándose a llamar ‘roedores del aire’. Muchos consideran que son una plaga e incluso generan fobia hacia a ellas.