Los horarios laborales de los habitantes en Táchira se han visto trastocados, nuevamente, porque deben destinar al menos tres horas en uno o dos días de la semana para hacer una inmensa cola para echar gasolina. El tiempo es lo mínimo que pueden perder los tachirenses para lograr conseguir el carburante para sus vehículos, el cual ya se surte tras una especie de juego de azar diario, a las 6:00 de la mañana.
Cada mañana, muchos tachirenses que tienen vehículo, una vez abre los ojos en su cama, recurren a revisar la cuenta de Instagram de Natalia Chacón, coordinadora de la Mesa de Combustible, a fin de conocer cuáles son los terminales de placa y estaciones de servicio que estarán funcionando a lo largo de la jornada.
Pero, desafortunadamente, se habilitan gasolina en muy pocos municipios del estado, motivo por el cual en las jurisdicciones productoras de verduras, flores, café, panela, leche, ganado, entre otros rubros, pasan semanas sin recibir una gandola cargada con combustible.