En la vivienda social, la demanda genera la oferta y, en Colombia, hay 1.2 millones de familias que necesitan un techo, por lo que, si esos hogares tuvieran la plata para comprarlo, el sector constructor los edificaría.
Esta fue la explicación que dio la ministra de Vivienda, Catalina Velasco a La Opinión, al argumentar que lo fundamental para incentivar al sector no son los subsidios de Mi Casa Ya, sino la capacidad de pago del ciudadano, porque de nada sirve un auxilio económico, si no puede costear un crédito bancario, por las altas tasas de interés.
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