Desde hace 14 años, Masaoki Tsuchiya sale cada amanecer al encuentro del toki, un pájaro reintroducido en una pequeña isla de Japón gracias a un destacado programa de conservación que mezcla diplomacia y reforma agrícola.
En menos de dos décadas, la población de este ave de plumaje rosa pálido y un largo pico curvado ha llegado a los 500 ejemplares en la isla de Sado, tras haber desaparecido completamente del país.
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