Las estaciones alpinas ofrecen a comienzos de enero un triste rostro con franjas de nieve terrosa que serpentean en colinas de color marrón, en medio de un clima muy clemente relacionado con el calentamiento climático.
En Francia, Italia, Suiza y Austria, muchas pistas están cerradas. La causa son las temperaturas excepcionalmente clementes en Europa que derriten la nieve.
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