Sin lugar a duda la vacunación colectiva ha permitido hacer frente al COVID-19 de una forma segura y eficaz. Es por esto que, en el marco de un esfuerzo conjunto, que a la fecha ha alcanzado la inmunización completa (incluyendo la segunda dosis) cerca del 2% de la población mundial, surgen nuevos aportes científicos que contribuyen a hacer aún más eficaz el proceso.
Según el Dr. Carlos Arturo Guerrero, coordinador del laboratorio de biología molecular del virus en la facultad de medicina de la Universidad Nacional de Colombia
“El envejecimiento se caracteriza por una reducción de las respuestas inmunitarias, un proceso conocido como inmunosenescencia.
Uno de los tratamientos más sustentados en este sentido es el uso de N-Acetilcisteína, como estimulante de las respuestas TH1 e IL12 . “La vacuna contra el COVID-19, en gran parte ha utilizado como base los conocimientos de inmunización previa, en influenza, VIH, adenovirus, rotavirus, etc., en dónde N-Acetilcisteína ha demostrado un impacto positivo como coadyuvante. Hay una estrecha relación entre los procesos inflamatorio, ROS y liberación de citoquinas, al igual que en los procesos de inmunomodulación y de inmunización, dado que la N-Acetilcisteína estimula la respuesta inmune tipo T, mecanismo fisiopatológico que comparte la inmunización, en este caso de COVID-19”, agrega el Dr. Guerrero.
Es así como la N-Acetilcisteína se convierte en un complemento de la vacunación, que ayuda a promover respuestas inmunes apropiadas contra patógenos tanto a niveles innatos como adaptativos. Para el Dr. Guerrero “el papel de esta molécula como coadyuvante en la activación del sistema inmunológico es fundamental si queremos atacar el COVID-19 de forma rápida y segura”.
Esta molécula, que ha comprobado su eficacia por su acción mucolítica, antioxidante, antiinflamatoria y antitrombótica, es avalada por sociedades médicas internacionales como la Asociación Italiana de Neumólogos Hospitalarios - AIPO, la Sociedad Torácica Italiana - ITS y la Sociedad Científica de Médicos Generales – METIS. Así mismo, un centenar de estudios clínicos destacan sus beneficios como coadyuvante desde la prevención del virus, hasta el manejo de pacientes críticamente enfermos como consecuencia del COVID-19.
En nuestro país, la N-Acetilcisteína forma parte del listado de medicamentos priorizado para uso en pacientes que cursan con COVID-19, como resultado de la revisión adelantada en trabajo conjunto con el Fondo Nacional de Estupefacientes, la Dirección de Medicamentos y Tecnologías del Ministerio de Salud y Protección Social y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud - OMS y la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación.
