Los años corren y ni siquiera nos vamos dando cuenta, pero queda el consuelo de que ‘todo tiempo pasado fue mejor´, como decían los abuelos, y llegado el momento lo que más se recuerda con nostalgia es la niñez, cuando se era feliz y jugar la razón de ser.
Los niños y las niñas solían correr por las calles, al aire libre y sin prevención alguna, jugar en los solares de las casas al escondido, la lleva, al fusilado, jugar con muñecas, cantar, elevar cometas, hacer aviones o barcos de papel para echar a volar o navegar, jugar canicas con los amigos de la cuadra o la escuela y en fin divertirse de lo lindo.
Juegos que se han ido perdiendo en los recovecos del tiempo, muchos que fueron inventados con esa gran imaginación y en ese ambiente de camaradería que caracteriza a los niños, con bajo costo porque se usaba lo que se tenía a mano como latas de leche para hacer zancos, un pedazo de madera era una espada, un trozo de tela para vendar los ojos y jugar a la ‘gallinita ciega´, las carreras de encostalados, semillas y flores de los árboles que simulaban alimentos, y en eso no había límite.