Salomé Trejos Durán se desplaza en motocicleta a diferentes sectores de Cúcuta para cumplir con sus labores diarias, experiencias que le dejan nuevos aprendizajes y la satisfacción de estar haciendo lo que le gusta y para lo que ha estado preparándose.
Ella es una cucuteña, de tan solo 22 años, que trabaja reparando y haciendo mantenimiento a aires acondicionados en empresas y viviendas, un oficio que en esta ciudad fronteriza muy pocas mujeres cumplen, reservado casi exclusivamente a los hombres.
La historia de Salomé es la de una mujer que lucha para ganarse el sustento y un espacio en la sociedad, incursionando en un terreno en el que usar un uniforme industrial vale, donde poner a prueba la fuerza física o llenarse las manos de grasa son apenas gajes del oficio.