Este año no ha sido fácil para los distintos sectores económicos. En el caso de los productores de carne de cerdo y sus derivados, estos han enfrentado los altos precios de los insumos, principalmente del concentrado (alimento) para los animales, los cuales casi se triplicaron después de la pandemia y tan solo en el segundo semestre de 2023 comenzaron a bajar.
De acuerdo con el representante de la Cooperativa de Porcicultores de Norte de Santander (Cooporcinor), Luis Manuel Lima Arias, antes de la COVID-19, el bulto para engorde estaba en $42.000, llegó a estar en $112.000, “o sea, casi el 300%”, y ahora cuesta $86.000.