Fabián Camilo Arias estuvo 72 días en poder de guerrilleros del Eln, lo movilizaron 2 veces en una camioneta para luego terminar confinado entre paredes. Fue encerrado durante 3 días seguidos sin ver el sol. Se lo llevaron a las malas justo la noche del 2 de octubre del 2023, cuando salió a mover su vehículo para ubicarlo frente a la casa que visitaba por una celebración en Ocaña, Norte de Santander.
Desde esa noche, su comunicación con el exterior era por la rendija de una ventana de una habitación hostil, por donde le entregaban la comida y útiles de aseo necesarios para sobrevivir.
El secuestro de este hombre oriundo de Ocaña pero residenciado en Bucaramanga, lo planearon con antelación, luego de que la guerrilla no consiguió que la familia accediera a una extorsión.